A tres meses que el reconocido cantante, Erik Rubín, sufriera uno de los momentos más complicado al anunciar la inesperada muerte de una de las mujeres que más ha amado en este mundo; su madre, Myra Milaszenko, a causa del cáncer de pulmón, ahora, el también actor ha decidido hablar de su duelo, destacando que su mayor consuelo es como sus amigos le recuerdan la felicidad que llevó a sus vidas. Esta partida dejó devastada a Andrea Legarreta, que la veía como una segunda madre, pero que fue otro gran apoyo para él, pese a su separación.
El pasado lunes 25 de noviembre, se confirmó que desgraciadamente, tras casi un mes hospitalizada, murió la madre del integrante de Timbiriche, después de su lucha en contra del cáncer de pulmón. Semanas atrás, la presentadora del programa Hoy, en una entrevista reveló que la abuela de sus hijas estaba internada en Puebla y tuvo que ser sometida a una cirugía de emergencia tras detectarle un tumor en el pulmón, el cual le fue retirado.
Tras el deceso de Myra, Legarreta dejó en claro que pese a que ella y el intérprete de Princesa Tibetana estaban separados, la madre de él siempre fue muy importante y la siguió tratando como si fuera parte de su familia, además de resaltar la gran abuela que era, por lo que su partida la dejó devastada. La actriz de Vaselina, agregó que le dolía, pero entendía que ya era su momento de partir: “Fueron tiempos muy complicados después de la cirugía, que le quitaran un pulmón fue muy agresivo… los últimos días no eran justos para ella ni para nadie”.
Ahora, a tres meses del doloroso deceso, Rubín durante la rueda de prensa de los 90’s Pop Tour, abrió su corazón a la prensa, confesando que claro que ha sido un proceso muy doloroso el vivir la ausencia de su madre, pero que gracias a sus compañeros, que la conocieron, se consuela con sus divertidas y hermosas historias con ella: “Uno de los regalos más grandes que me ha regalado este proyecto ha sido la amistad de hermandad, y la verdad lo de Myra es algo muy especial, porque siempre fue una persona muy alegre. Todos mis amigos que la conocieron, eran sus amigos y el escucharlos hablar de ella y reírse”.
Finalmente, conmovido, pero resistiendo las lágrimas, el padre de Mía y Nina Rubín Legarreta, destacó que su despedida se hizo como a ella le hubiera gustado, en la playa con una fiesta, porque siempre fue una mujer alegre, feliz, que llevó felicidad a la vida de todos a los que conoció y por ello es que fue la mejor manera de honrarla: “Tuvimos una muy bonita despedida, la llevamos a una playa, fue como una fiesta, mi madre vino a dar mucha felicidad y fue feliz, y ese es el ejemplo que me deja a mi, es alguien que va a vivir siempre en nuestros corazones, porque no hay día que no hablemos de ella