Jacobo Zabludovsky: El Periodista que Marcó una Época en México
Jacobo Zabludovsky es un nombre que resuena en la historia del periodismo en México. Fue una figura influyente, tanto admirada como criticada, pero sin duda respetada en el ámbito de la comunicación. Durante décadas, fue el rostro de 24 Horas, el noticiero más importante de Televisa, y su estilo marcó una era en la televisión mexicana. Sin embargo, más allá de su legado periodístico, su vida personal estuvo envuelta en rumores, especulaciones y controversias. En este artículo, exploraremos su vida, su trayectoria, los momentos clave de su carrera y los misterios que lo rodearon.
Los Inicios de Jacobo Zabludovsky
Jacobo Zabludovsky Kraveski nació el 24 de mayo de 1928 en la Ciudad de México. Su familia era de origen judío-polaco y su infancia transcurrió en el barrio de La Merced, un área bulliciosa y popular en la capital mexicana. Desde muy joven, desarrolló un profundo interés por la lectura y la cultura, influenciado por su padre, David Zabludovsky, quien había sido vendedor de libros ambulante.
Su educación comenzó en la escuela primaria República del Perú y luego en la Escuela Secundaria Número 1. Más tarde, ingresó a la Escuela Nacional Preparatoria de San Ildefonso, donde su inclinación por las humanidades se hizo evidente. Sin un programa formal de periodismo en México en aquel entonces, decidió estudiar Derecho en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), aunque nunca ejerció la profesión.
El Inicio de una Carrera Legendaria en el Periodismo
El interés de Jacobo por el periodismo comenzó desde temprana edad. Su primer acercamiento fue a través de un vecino que trabajaba como corrector de pruebas en el periódico El Nacional. Los fines de semana, Jacobo lo acompañaba al trabajo y quedó fascinado por el proceso de impresión de los periódicos y el olor de la tinta, que describió como “el mejor perfume del mundo”.
Al mismo tiempo, su pasión por la radio lo llevó a obtener su licencia de locutor el 3 de enero de 1945. Fue entonces cuando se acercó a una de sus mayores influencias, Alonso Sordo Noriega, un renombrado locutor de la época. Su otra gran mentoría llegó de la mano de José Pagés Llergo, fundador de la revista Siempre!, quien le enseñó sobre el periodismo escrito.
En 1950, Jacobo ingresó a la XEW, la estación de radio más importante de México en aquel momento. Poco a poco, se hizo un nombre dentro del periodismo radiofónico y eventualmente dio el salto a la televisión, un medio que apenas comenzaba a consolidarse.
El Rostro de la Noticia en Televisa
El momento decisivo en la carrera de Zabludovsky llegó en 1970, cuando se convirtió en el conductor del noticiero 24 Horas, el programa de noticias más influyente de la televisión mexicana. Durante 27 años, estuvo al frente de este espacio informativo, consolidándose como una de las figuras más influyentes del periodismo en México.
Desde su puesto, cubrió algunos de los eventos más importantes de la historia del siglo XX, incluyendo la Guerra de Vietnam, la visita del Papa Juan Pablo II a México, la caída del Muro de Berlín y los Juegos Olímpicos de 1968. Uno de sus reportajes más memorables fue la cobertura del terremoto de 1985 en la Ciudad de México, en el que recorrió las calles en su auto y transmitió en vivo los estragos de la tragedia.
Sin embargo, su estrecha relación con el gobierno priista le valió numerosas críticas. Muchos lo acusaban de ser un periodista oficialista que favorecía al Partido Revolucionario Institucional (PRI) y de no ejercer un periodismo independiente. Pese a esto, su popularidad no se vio afectada, y hasta su salida de 24 Horas en 1998, fue considerado el periodista más influyente del país.
La Controvertida Salida de Televisa
En el año 2000, Jacobo Zabludovsky dejó Televisa en un evento que marcó el fin de una era. Su hijo, Abraham, quien trabajaba en la empresa, renunció en protesta por cambios internos, y Jacobo decidió seguir su ejemplo. En una reunión con Emilio Azcárraga Jean, presentó su renuncia de manera irrevocable, a pesar de la insistencia del empresario para que reconsiderara su decisión.
Su salida de Televisa fue difícil para él, pues después de más de 50 años en la empresa, se encontró sin una oficina, sin una rutina y sin el mundo que había construido durante su carrera. Sin embargo, lejos de retirarse, Zabludovsky encontró nuevas oportunidades en otros espacios, incluyendo el periodismo radiofónico y la prensa escrita.
Rumores y Especulaciones sobre su Vida Personal
A lo largo de su vida, Zabludovsky fue una persona reservada en lo personal, pero su fama y notoriedad lo convirtieron en blanco de numerosos rumores. Su matrimonio con Sara Nerubay Liberman fue sólido, y juntos tuvieron tres hijos: Abraham, Diana y Jorge. Sin embargo, en diversas ocasiones se le relacionó con figuras del espectáculo y con supuestas relaciones fuera del matrimonio.
Uno de los rumores más impactantes surgió en 1995, cuando el actor Gerardo Hemmer, una joven promesa de la televisión mexicana, fue encontrado muerto en su departamento en circunstancias sospechosas. Oficialmente, se dijo que su fallecimiento se debió a una fuga de gas, pero la prensa amarillista especuló sobre un posible crimen pasional en el que Zabludovsky habría estado involucrado. Nunca se probó ninguna de estas teorías, y el caso fue cerrado sin mayores explicaciones.
También se le vinculó con algunas de las vedettes más famosas del cine mexicano, incluyendo a Gloriella, la Princesa Yamal y Rossy Mendoza. No obstante, estas relaciones nunca fueron confirmadas y quedaron en el terreno de la especulación.
El Último Capítulo: Su Batalla contra el Cáncer
En sus últimos años, Zabludovsky enfrentó una dura batalla contra el cáncer. Fue diagnosticado con melanoma maligno y cáncer de próstata, enfermedades que lo debilitaron considerablemente. Pese a ello, continuó trabajando hasta el final de sus días, colaborando en programas de radio y escribiendo columnas de opinión.
El 2 de julio de 2015, a los 87 años, falleció a causa de un derrame cerebral. Su muerte marcó el fin de una era en el periodismo mexicano y fue despedido con honores en el Panteón Israelita, en presencia de figuras destacadas del ámbito político y periodístico.
El Legado de Jacobo Zabludovsky
A pesar de la controversia que rodeó su carrera, es innegable que Jacobo Zabludovsky dejó una huella imborrable en el periodismo en México. Fue testigo de los eventos más importantes del siglo XX y su estilo de informar marcó generaciones.
Su influencia en los medios de comunicación sigue siendo tema de debate: algunos lo recuerdan como un gran periodista, mientras que otros lo ven como un símbolo del periodismo controlado por el gobierno. Sea cual sea la postura, su impacto en la televisión y el periodismo mexicano es innegable.
Su historia nos recuerda que el periodismo no es solo un reflejo de la realidad, sino también una construcción influenciada por el poder, la política y la sociedad. Jacobo Zabludovsky vivió en el centro de esa construcción y, para bien o para mal, definió el periodismo en México.