El fallecimiento de Paquita la del Barrio hace unos sorprendió no solo al ámbito artístico, sino también a sus familiares y amigos.
Luego de su partida, sus seres queridos se reunieron en la funeraria Bosques del Recuerdo, en Xalapa, Veracruz, que era donde vivia la cantante y donde falleció.
Su nieto aclaró el supuesto conflicto entre los hijos de Paquita
Durante el velatorio de su abuela, Demián Gerardo, hijo de Javier, el segundo hijo de Paquita la del Barrio, aclaró si su padre y hermanos mantenían una relación tensa, como se había especulado.
“Entiendo que los rumores no tienen sentido con la noticia del fallecimiento, no es de lo que se debe estar hablando en los medios, expresó al micrófono del reportero Edén Dorantes.
“Nuestra familia convive como una familia normal como las demás, en la que pueden haber diferencias pero aún asi se reune en fechas importantes.
Como por ejemolo, siempre nos reunimos en navidad para la cena navideña, sin importar el momento bueno o malo que se esté atravesando en la familia.
Estas declaraciones fueron respaldadas de inmediato por su primo, Francisco, quien señaló en entrevista con el mismo periodista: “Pues claro, como en cualquier familia hay momentos dificiles y momentos alegres”.
El nieto ademas que Paquita era el eje principal para mantener la familia unidad, puesto que era la jefa, era la que tenía la ultima palabra y todos debianos callarnos y escuchar cuando ella hablaba.
Francisca Viveros Barradas, nombre real de la artista, fue madre de Iván Miguel y Javier, fruto de su relación con Miguel Gerardo Martínez.
Así era Paquita la del Barrio como abuela
En esta misma ocasión, Demián Gerardo compartió cómo era Paquita la del Barrio en su rol de abuela, que mantenía de manera reservada.
Nuestra abuela mayormente estaba ocupada en sus actividades como cantante, pero cuando compartía con nosotros usaba el rol de abuela como cualquier otra abuela, nos hacía comida y nos cuidaba.
“Era cabron…, pero siempre fue ella, tanto allá [siendo artista] como en la familia, pero siempre fue una abuela extremadamente amorosa”, agregó.
Por su parte, Francisco expresó: “Una mujer fuerte, que mandaba, y así fue en su casa. Recuerdo que hasta el último momento siempre fue sentir que estaba la señora en la casa”.
La abuela tenía un caracter muy propio y fuerte, era la voz de la casa y muy mandona, dijo entre risas.
Pero siempre se rerlejaba ese amor de abuela puro, por lo que siempre la extrañaremos, la amabamos y la queriamos mucho.