El mundo de la televisión está de luto tras la partida de Wayne Northrop, el aclamado actor estadounidense que alcanzó la fama por sus papeles en series icónicas como «Dinastía» (Dynasty), «Hotel» y «Caso Abierto» (Cold Case). Northrop, quien tenía 77 años, falleció el pasado viernes en el Motion Picture & Television Country House and Hospital en Woodland Hills, California, a causa de complicaciones relacionadas con el Alzheimer, enfermedad que padecía desde hace seis años.
La noticia fue confirmada por su publicista Cynthia Snyder, quien transmitió el pesar de la familia y la comunidad del entretenimiento.
Un actor querido por todos
Wayne Northrop dejó una marca imborrable en el mundo de la televisión. Nacido en Sumner, Washington, en 1946, Wayne comenzó su carrera en el ámbito de las comunicaciones antes de adentrarse en la actuación en Los Ángeles. Su recorrido en la televisión comenzó con papeles pequeños, pero rápidamente se destacó gracias a su talento y carisma.
Uno de los roles que definió su carrera fue el de Roman Brady en la exitosa serie «Days of Our Lives», donde apareció en más de mil episodios. Northrop interpretó a este detective, que luego pasó a convertirse en Dr. Alex North en la misma telenovela. Este personaje fue fundamental en la trama, y su presencia se convirtió en una de las más queridas por los seguidores de la serie.
Sin embargo, fue su participación en «Dinastía» como Michael Culhane, el chófer del magnate Blake Carrington, lo que lo catapultó a la fama mundial. Su interpretación dejó huella en una de las series más emblemáticas de la televisión de los 80. Además, «Hotel», «L.A. Law» y «Cold Case» fueron otros de los espacios en los que Northrop dejó su huella, ganándose el cariño de los televidentes por su profesionalismo y calidez humana.
Un hombre de familia y amigo entrañable
Además de su faceta como actor, Wayne Northrop será recordado como un hombre de familia. Lynn Herring Northrop, su esposa durante 43 años y también estrella de telenovelas, expresó en un emotivo comunicado: «Dio su último suspiro en los brazos de su familia». La relación entre ambos fue un pilar fundamental en la vida de Wayne, y Lynn destacó la dedicación y amor de su esposo hacia sus hijos, Hank y Grady.
En palabras de la familia, Wayne también será recordado como un hombre humilde y cercano, con un gran amor por su vida fuera de la pantalla. Como granjero, amaba a sus vacas y disfrutaba de la vida tranquila que le ofrecía su granja, lejos del bullicio de Hollywood.
Lucha contra el Alzheimer y el legado de Wayne
El diagnóstico de Alzheimer de Wayne Northrop fue un golpe duro para su familia y seguidores. La enfermedad lo mantuvo alejado de los reflectores durante los últimos años de su vida, pero su legado continúa vivo a través de las series y personajes que interpretó. La familia agradeció al Motion Picture and Television Home por el cuidado y amor con el que trataron a Wayne durante su enfermedad.
A pesar de su salud deteriorada, el sentido del humor y la sonrisa de Wayne nunca desaparecieron, algo que fue apreciado por aquellos que lo conocieron y trabajaron a su lado.
Despedida a una leyenda de la televisión
El legado de Wayne Northrop perdurará por siempre en la historia de la televisión. Su carisma, su habilidad para interpretar personajes complejos y su dedicación a su familia lo convierten en una de las figuras más queridas de su generación. Aunque su partida deja un vacío en la industria del entretenimiento, su huella será inmortal gracias a su extensa trayectoria.